La FIFA y las apuestas amañadas

Uno de los deportes que más seguidores tiene por todo el mundo sin duda alguna es el fútbol. Mueve al año millones de dólares y por supuesto no está exento de polémica. Como muchos otros deportes actuales tiene a su alrededor un gran mundo de apuestas tanto en casas de apuestas físicas como de manera online.

El problema es cuando el juego se convierte en una manera de ganar dinero fraudulentamente. Esto mismo piensas desde la FIFA cuando en el 2004 aprobaron el Código Ético de Fair Play. Este código no solo incluye a lo que ocurre dentro de cada competición sino todo lo que se mueve antes, mientras y después de las mismas.

Hace pocos días el actual presidente de la federación internacional lanzó un mensaje claro y contundente en el que animaba a los más de 300 millones de seguidores a no solo disfrutar de este juego sino apoyar para que se mantenga íntegro. Muchos son los que luchan por los malos hábitos que puede desencadenar este deporte.

La ayuda contra las apuestas amañadas es cada día más fuerte y muchos son los colectivos que apoyan a la FIFA contra esta lacra. Existen grandes avances como el sistema de alertas preventivas, la reciente colaboración de la Interpol y la creación de la división de Seguridad entre otros.

Desde Zúrich el presidente Joseph Blatter pidió ayuda a los aficionados ya que no solo se debe disfrutar del fútbol como deporte, sino como una responsabilidad ante los casos que podamos encontrar que se beneficien del mismo. Una historia reciente es la del jugador italiano Simone Farina. Mientras jugaba en el Gubbio, de la segunda división allí en Italia, fue tentado a soborno para perder un partido. Junto a él a tres jugadores más les ofrecieron 200.000 euros por dejarse ganar en un partido de Coppa Italia entre el Gubbio y el Cesena. Un propio compañero de Simone, Alessandro Zamperini, ofreció dicho trato a los jugadores.

Simone Farina tenía motivos suficientes para poder haber caído en la tentación ya que es padre de familia pero lo rechazó y lanzó una denuncia ante la FIFA. Gracias a su acción se le nombró Embajador del Juego Limpio e incluso se le rindió un homenaje en una de las Galas del Balón de Oro.

Hoy con 30 años el jugador está en paro y sigue sin equipo sin recibir ni una sola oferta de ningún equipo italiano. Si lo pensamos bien es una noticia contraproducente con las declaraciones del presidente de la FIFA. Parece que hoy todavía el juego limpio si está bien visto, pero no se premia a pesar de ello.

El único equipo que pensó en Simone fue el Astón Villa para entrenar a las categorías inferiores, cosa que rechazó el jugador por el simple hecho que deseaba y desea seguir jugando.

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